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Conclusiones sobre la Nota de Opinión de Cercle d’Economia sobre la prosperidad en Barcelona y Cataluña
octubre 21, 2021 - barcelona

El Cercle d’Economia ha publicado recientemente una Nota de Opinión que lleva por título “Barcelona y Cataluña: un modelo compartido de prosperidad es necesario y urgente”. El Cercle es una asociación civil cuya finalidad es contribuir a la mejora de la calidad del debate público a través de la emisión de opinión independiente sobre los principales retos que condicionan el progreso económico, social y político.

En la Nota de Opinión mencionada, el Cercle vuelve a denunciar que, en la actualidad, ni Barcelona ni Cataluña en general tienen un modelo de prosperidad compartido, en el sentido de que no cuenta con el apoyo de todos los agentes implicados, lo cual puede acabar derivando en una situación de lenta pero importante decadencia socio-económica.

Asimismo, el Cercle, desde una posición central y en pro de la defensa del interés general, manifiesta su decepción con la gestión llevada a cabo tanto por el Ayuntamiento de Barcelona como por la Generalitat de Catalunya, debido a que ninguna de las dos administraciones públicas realiza sus funciones en base a un modelo de prosperidad compartido por la gran mayoría de la sociedad civil y empresaria. En este sentido, el Cercle sostiene que ambas entidades gobiernan (i) con un fuerte componente ideológico-táctico que busca obtener votos de las posiciones extremas, en el que se echa mucho de menos el pragmatismo y (ii) con falta de consenso, lo cual ocasiona confrontación entre las partes interesadas.

Ante este problema detectado por el Cercle, la propia institución propone, para lograr la prosperidad tanto de Barcelona como de Cataluña en general, el establecimiento de una buena política arraigada en el consenso y, por tanto, alejada de los extremos y de los intereses particulares. A estos efectos, el Cercle sugiere que, desde Cataluña, se ponga el foco de atención en los modelos compartidos, y, por tanto, prósperos, de Alemania, Holanda, Portugal, así como de las ciudades de París y Milán.

De igual modo, el Cercle analiza la situación de 5 sectores estratégicos con respecto a los cuales, tanto el Ayuntamiento de Barcelona, como la Generalitat de Catalunya, como la sociedad, coinciden en su necesidad de potenciación, pero cuya gestión, sin embargo, fracasa por el miedo de traicionar determinados intereses particulares. Se trata de los siguientes sectores:

  • Turismo:

El Cercle asevera, refiriéndose al turismo, que “ninguna ciudad relevante puede sobrevivir sin un sector que aporta por lo menos un 10% del PIB y que ayuda a mantener equipamientos culturales y da vitalidad al centro de las ciudades”. Sin embargo, el Cercle menciona, como realidades que se están viviendo especialmente en Barcelona y que frenan la atracción de visitantes, (i) el aumento de la inseguridad ciudadana, (ii) una reforma urbanística con una estrategia y una estética discutibles, (iii) un deterioro preocupante del espacio público y (iv) la no ampliación del aeropuerto.

  • Ciencia y Tecnología:

El Cercle mantiene que la apuesta por la digitalización, la investigación y la innovación son fundamentales para el cambio hacia el progreso. A este respecto, la institución asevera que resulta necesario continuar el impulso de los parques de investigación e innovación científica y tecnológica, así como apostar por la transferencia ciencia-universidad a empresa. De igual modo, el Cercle afirma que la fiscalidad actual no es competitiva para atraer el talento internacional y retener el propio.

  • Energía:

El Cercle asegura que, en la actualidad, el 50% de la electricidad de Cataluña proviene de la energía nuclear, por lo que se requiere acudir a las energías renovables. Asimismo, la institución sostiene que, si no se toman medidas inmediatas en este sector, en 20 años, Cataluña se verá obligada a importar mucha cantidad de energía del resto del país y de Francia.

  • Salud y Biomedicina:

El Cercle afirma que existe acuerdo sobre la necesidad de apostar fuertemente por el sector de la salud y las ciencias de la vida, y que se necesita “una mayor integración entre el sector sanitario y el social en un entorno en el que las enfermedades crónicas y la dependencia siguen aumentando”.

De igual modo, desde la institución se recrimina que la ampliación del Hospital Clínic lleve una década paralizada, y que no se entiende cómo no se ha fomentado su reactivación, teniendo en cuenta (i) el impacto generado por la COVID-19 y (ii) la puesta a disposición de fondos europeos.

  • Industria:

El Cercle sostiene que, siendo Cataluña una región tradicionalmente industrial, es indispensable desarrollar una política clara en este sector, como la que tiene el País Vasco, así como incentivar una formación profesional dual.

 

Finalmente, desde el Cercle, manifiestan que no se comprende cómo, existiendo un deseo de prosperidad por parte de Barcelona y de Cataluña en general, no se actúa, estratégicamente, para hacerlo realidad. A este respecto, el Cercle, a los efectos de la consecución del tan ansiado modelo compartido de prosperidad, reclama:

  • Ambición.
  • Amplios consensos para poder implementar el modelo.
  • Coraje y sentido de país.

© Martínez Comín