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“Es esencial informar de los riesgos que conlleva invertir”
abril 16, 2015 - Economía - Contabilidad

Entrevista a Montse Hernández,
Directora del Área de Private Equity y Family Office,
MARTÍNEZ COMÍN  consultores de empresa y asesores fiscales.
La Vanguardia

¿Qué debería haber aprendido la banca privada de estos años de crisis?

Que es esencial informar previamente al cliente de los riesgos que conlleva invertir en ciertos productos financieros. La evaluación del perfil de riesgo de cada cliente se debe hacer concienzudamente, para asegurar la idoneidad de la cesta de productos financieros en la cual va a poner sus ahorros. Es importante incidir en la diversificación, en aras a prevenir fluctuaciones incómodas. La cartera de clientes, bien sea vía SICAV o no, debería incorporar siempre una parte de Renta Fija y algún producto que asegure los vaivenes del mercado.

¿Qué debe hacer la banca privada para recuperar la confianza de los clientes?

Explicar de forma inteligible y transparente en qué tipo de productos financieros se va a invertir. Y si el cliente no está del todo seguro, desaconsejar la inversión.

Establecer una política de cobro de honorarios (por parte del Banco) relacionada con la obtención de resultados positivos. Así se asegura una mayor implicación del gestor en conseguir buenos resultados de inversión.

Informar periódicamente de la evolución de los ahorros y de posibles cambios de orientación de la cartera gestionada en función de variables macroeconómicas o de cualquier otra índole.

Ofrecer la posibilidad de invertir parcialmente, por ejemplo, en las emergentes SOCIMI’s (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria) para los clientes que deseen estar en el sector inmobiliario pero con perfil de bajo riesgo. Las SOCIMI basan sus rendimientos en el alquiler, que tiene un recorrido al alza notable, pero que, sobre todo, genera ingresos estables.

 ¿Cuáles son los principales retos de futuro de la banca privada?

El principal reto consiste en ampliar el target de clientes potenciales, no sólo centrándose en grandes patrimonios.

Ante la actual situación de tipos de interés prácticamente nulos, o incluso negativos si tenemos en cuenta la inflación, la Banca Privada debe ser capaz de brindar a los clientes una alternativa de ahorro basada en la gestión personalizada de Fondos de Inversión y otros productos financieros, que a su vez tienen ventajas fiscales relevantes. Además, dada la gran variedad de tipos de Fondos de Inversión, puede ajustar al perfil de riesgo de cada cliente a una cartera adecuada.

Con rentabilidades más bajas y productos que ya no son tan seguros como antes, hay que vigilar más dónde se pone el dinero. ¿Cómo están planteando las entidades de la banca privada el asesoramiento a los clientes?

Aunque el riesgo es inherente a cualquier inversión, los Productos Financieros tienden a ser más transparentes y, por su parte, la Banca Privada, consciente de los errores del pasado, debe elegir productos financieros que mejor se adapten al cliente y que merezcan la confianza del ahorrador.

¿Cómo están acogiendo los nuevos servicios de asesoramiento los clientes?

Los nuevos servicios y nuevos productos se acogen mejor cuando el gestor de Banca Privada es un profesional formado y dedicado al asesoramiento patrimonial y fiscal. Si bien existe una aversión generalizada al riego, una mayor transparencia en el producto y una información rigurosa sobre la inversión, ayuda a que muchos clientes apuesten por carteras con alto componente de Renta Variable. La bajada de los tipos de interés, la buena marcha del mercado bursátil, los fondos de inversión, etc. Los clientes ajustan sus posiciones al mercado y se dejan asesorar e invierten en una cesta de productos que se ajuste a su perfil de riesgo/rentabilidad.

¿Qué deben haber aprendido los clientes de estos años de crisis?

A no creerse nada. A informarse y diversificar: es decir, no pongamos todos los huevos en la misma cesta y, para ello, pongamos los ahorros en manos de un asesor profesional, que nos evitaremos disgustos. A ajustar el ratio riesgo asumible/rentabilidad esperada al perfil de cada uno, evitando posiciones muy arriesgadas.

¿El perfil del cliente ha evolucionado en los últimos años? ¿Qué diferencias existen entre el cliente de hoy en día y el cliente tipo de los años pre crisis?

Sí. Siempre hay clientes más o menos adversos al riesgo. Entre los menos adversos, en una situación pre crisis, las decisiones de inversión podían ser menos contrastadas, en el sentido de que algunos se fiaban de lo que banco les aconsejaba. Ahora, el cliente es más exigente, por desconfianza y por razones de rentabilidad: por un lado, dispone de mayor información y transparencia en los productos financieros y suele buscar asesoramiento profesional para sus inversiones; por otro, ajusta su perfil riesgo/rentabilidad para ganar el máximo (y con las máximas ventajas fiscales) sin exponerse innecesariamente. Además, cada vez más clientes con un patrimonio medio se interesan por productos financieros con mayor o menor riesgo para rentabilizar sus ahorros.

La cultura del riesgo se había perdido en gran medida y ahora se está recuperando. ¿Qué consejos daría a los clientes de banca privada en cuanto a asunción de riesgo?

  • Acudir a la Banca Privada de grandes entidades financieras.
  • Diversificar la inversión de sus ahorros limitando el tipo de producto financiero a los niveles de riesgo que cada uno sea capaz de asumir y gestionar.
  • No invertir en productos que no entienda o le generen dudas.
  • Solicitar información periódicamente.
  • Si es posible, escoger gestores cuyos honorarios de gestión estén condicionados al resultado positivo de los ahorros.

¿Qué ventajas tiene invertir en productos de banca privada?

Puede obtenerse una mayor rentabilidad y beneficiarse de ventajas fiscales. Por ejemplo, las SICAV pueden ser más beneficiosas para grandes patrimonios; los fondos de inversión, que están en auge, son más ventajosos que los depósitos bancarios (por cuanto están exentos de tributación hasta el momento del reembolso); las SOCIMI también tienen un régimen fiscal especial, etc.


© Martínez Comín