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Incidencia de las mediciones de temperatura en materia de protección de datos
mayo 5, 2020 - COVID-19

Como bien es sabido, en muchos sectores se están implantando ciertas medidas con la finalidad de evitar el contagio por el Covid-19, como, por ejemplo, la de medir la temperatura a las personas para determinar si las mismas pueden o no acceder a un determinado local o establecimiento. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha querido pronunciarse sobre la incidencia que tiene esta medida en relación con la protección de los datos personales, puesto que supone una injerencia particularmente intensa en los derechos de los afectados y que, además, se está realizando sin el criterio previo de las autoridades sanitarias.

Así tomar la temperatura a las personas supone un tratamiento de datos personales de carácter sensible, por tratarse de datos relativos a la salud. Por ello, dicho tratamiento debe ajustarse a la normativa en vigor en materia de protección de datos. Además, tiene una especial relevancia el hecho que, en base a un dato de salud, como es la temperatura corporal, se determinará si una persona puede o no acceder a un lugar, presuponiéndose que esa persona puede padecer el Covid-19. Asimismo, dependiendo del modo en cómo se proceda a la toma de la temperatura por el comercio, establecimiento o en general, por la entidad, ello podrá provocar que terceras personas puedan pasar a ser conocedoras de la temperatura corporal del afectado, relacionándolo a su vez con el contagio por el coronavirus.

Es por ello que la implementación de esta medida por locales y demás centros y establecimientos requiere de una autorización previa por parte del Ministerio de Sanidad, y que la misma determine los fines, criterios y condiciones en que deba llevarse a cabo. Para determinar si esta medida es o no justificada, se deberán ponderar los intereses legítimos contrapuestos, así como el hecho de que no exista otra medida alternativa igual de eficaz y menos intrusiva.

En cualquier caso, tomar la temperatura, al tratarse de un tratamiento de datos personales,  implica que la misma deberá efectuarse con pleno respeto a los principios establecidos en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Uno de estos principios es el de legalidad, por el cual el tratamiento debe basarse en una de las causas que lo legitiman (art 6.1 y 9.2 RDPG).

Así, una base legitimadora podría ser la existencia de intereses generales en relación con la salud pública, para lo cual se requeriría un soporte legislativo con garantías. En el caso del entorno laboral, la base jurídica podría ser la obligación de los empleadores de garantizar la salud de sus empleados.

Asimismo, estos datos de temperatura solo podrían obtenerse con una única finalidad, la de evitar posibles contagios, estando prohibida su utilización para cualquier otro fin. En este sentido, tales tomas de temperatura deberían realizarse con aparatos homologados que garanticen la exactitud de los datos y por parte de personal que tenga conocimiento de cómo se utilizan estos aparatos.

Por último, cabe remarcar que todos aquellos afectados por estas tomas de temperatura y, por consiguiente, por este tratamiento de datos personales, podrán ejercer sus derechos de acuerdo con la normativa vigente y efectuar, en caso de ser necesario, las correspondientes reclamaciones.

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© Martínez Comín