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La Comisión Europea refuerza su posición frente al blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
julio 25, 2016 - Legal - Mercantil

El pasado 14 de julio, la Comisión Europea hizo pública la blacklist de los 11 países extranjeros a la UE que, bajo su criterio, presentan carencias graves en su sistema de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. De estos 11 países puestos en tela de juicio por la Comisión, 9 reaccionaron rápidamente (Afganistán, Bosnia-Herzegovina, Guayana, Irak, Laos, Siria, Uganda, Vanuatu y Yemen), comprometiéndose por escrito a hacer sus mejores esfuerzos para paliar estas deficiencias. Con este fin, se ayudarán del plan elaborado por el GAFI (Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales) que hoy en día cuenta con 34 países miembros y 2 organizaciones internacionales, cuyo interés común es la promulgación de un marco internacional preventivo y regulatorio contra el blanqueo de capitales. Los dos países que se desmarcan de estos 9 países son Irán y Corea del Norte. Por un lado, Irán, presente en la lista de los países extranjeros de alto riesgo, manifestó una implicación política alta con la voluntad de remediar a las insuficiencias desveladas y pudo acudir oficialmente al GAFI, que lo guiará en la aplicación del plan que ha elaborado. Por otro lado, se procedió a clasificar a Corea del Norte como país de alto riesgo que presenta actualmente riesgos significativos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo por los fallos graves y repetidos en su sistema anti-blanqueo.

No obstante, la lista de la Comisión no es rígida y se revisará como mínimo tres veces al año, con el objetivo de asegurar a la comunidad internacional un seguimiento minucioso de la lucha contra el blanqueo de capitales y contra una de sus finalidades; la financiación del terrorismo mundial. De hecho, el pasado 5 de julio, la Comisión presentó el plan de acción para intensificar la batalla contra la financiación del terrorismo, para armonizar la lista de inspecciones aplicables a los países de alto riesgo para evitar cualquier vacío legal en la UE que facultan operaciones terroristas en los estados con bajos o inadecuados niveles de protección. Bruselas finalmente comunicó su decisión de desarrollar una verdadera cooperación política con los países terceros de la lista para posibilitar su marcha de la blacklist.

En términos procesales, una vez aprobado el listado de la CE, el Parlamento y el Consejo de la Unión entrarán en juego y, como lo establecen los mecanismos legislativos europeos, dispondrán de un mes (prorrogable a dos) para emitir sus comentarios u objeciones. Si se llega a la adopción y a la consecuente publicación en el Diario de la UE de dicha blacklist, las medidas previstas por el texto serán de obligatorio cumplimiento en los sectores  afectados, esto es, especialmente en el ámbito bancario de estos once países.

Ahora bien, cabe plantearse cómo, en concreto, este documento afectará a los bancos y entidades que ayudan o cierran los ojos ante las actuaciones fraudulentas de lavado de dinero. En un primer momento, los bancos deberán realizar averiguaciones suplementarias relativas a los flujos financieros procedentes de estas zonas del mundo.  Por lo tanto, es un mero deber de “ultra-vigilancia” que pesa ahora sobre los bancos. Desde luego, el blanqueo de capitales siempre ha estado intrínsecamente vinculado al terrorismo y su financiación. Tradicionalmente, la compra de armas, la formación de terroristas y la elaboración de los planes de ataque de las redes terroristas siempre han encontrado su mayor subvención en la recaudación de los beneficios obtenidos del mercado de las drogas. Por lo tanto, la Comisión, al atacarse al terrorismo internacional, entrará en una guerra abierta contra el blanqueo de capitales en general y contra las drogas en particular, para “aislar a los terroristas y criminales de sus recursos financieros”, como lo declaró la comisaria de Justicia, Vera Jourová la semana pasada. A día de hoy, este listado es una sola medida del conjunto de medidas que han sido y van a ser aprobadas en la lucha que se entabló en el trágico contexto de los atentados de Niza, en Francia, el 14 de julio, mismo día en qué la Comisión Europea presentó el listado.


© Martínez Comín