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Los intereses de demora abonados por la AEAT por la devolución de ingresos indebidos no tributan en el IRPF
enero 21, 2021 - fiscalidad

El Tribunal Supremo, en su sentencia de 3 de diciembre de 2020, dictada en el recurso de casación 7763/2020, se ha pronunciado sobre la tributación en el IRPF de los intereses de demora que Hacienda satisface en los supuestos de ingresos indebidos, considerando que tales intereses no constituyen renta sujeta, sino el reequilibrio de una pérdida sufrida.

Este pronunciamiento abre la puerta a que los contribuyentes que hubiesen autoliquidado en su IRPF el importe de los intereses de demora recibidos de la Hacienda Pública como una ganancia patrimonial soliciten su devolución.

El hecho de que se hayan recibido ingresos indebidos puede deberse a diversas causas:

  • El ingreso duplicado de una deuda o bien de una deuda prescrita.
  • La presentación de una autoliquidación incorrecta y que, posteriormente, se solicite por parte del contribuyente una rectificación para obtener lo ingresado erróneamente.
  • En caso de pago de una liquidación de una sanción que, posteriormente, sea anulada.

En este sentido, Hacienda, cuando devuelve ingresos indebidos, debe reintegrar al contribuyente lo indebidamente ingresado y compensarle con intereses de demora, devengados desde la fecha en que realizó el ingreso indebido a Hacienda, y que serán determinados al tipo del interés de demora tributario (en los últimos ejercicios este ha sido del 3,75%).

La interpretación que realizaba la Dirección General de Tributos sobre este asunto es que los intereses de demora pagados a los contribuyentes del IRPF debían tributar en dicho impuesto como una ganancia de patrimonio a integrar en la base imponible del ahorro.

Sin embargo, en base al criterio seguido ahora por el Tribunal Supremo en su Sentencia, estos intereses no están sujetos al IRPF, no debiendo tributar por dicho impuesto, tratándose de un caso de no sujeción, no de exención.

El Alto Tribunal ha llegado a tal conclusión en base a lo siguiente:

El carácter indemnizatorio de los intereses de demora hace que no puedan ser considerados como rendimiento del capital mobiliario o de actividades económicas, a efectos del IRPF.

Este carácter impide también reputarlos como ganancia patrimonial, puesto que, cuando se devuelven a un contribuyente unos intereses que ha soportado indebidamente, compensándolos, no existe ganancia patrimonial, sino un reequilibrio que anula la pérdida sufrida.

Por último, debemos resaltar que en esta misma Sentencia, el Tribunal Supremo hace también una referencia indirecta a la discutida deducibilidad fiscal en el Impuesto sobre Sociedades de los intereses de demora de los acuerdos de liquidación tributarios, señalando que:

Lo anterior no se ve desmentido por la jurisprudencia del Tribunal Supremos, como la sentencia de 25-2-2010 y otras, que han denegado que sea gasto deducible en el Impuesto de Sociedades los intereses de demora que debe pagar el sujeto pasivo de ese impuesto por no haber cumplido determinadas obligaciones. Esta jurisprudencia realiza un análisis distinto, relacionado con la existencia o no de la necesaria correlación entre gastos e ingresos que es presupuesto de la deducibilidad de aquellos en el Impuesto de Sociedades.”


© Martínez Comín