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Movilidad Internacional y el contrato de trabajo
enero 10, 2018 - laboral

Las migraciones económicas, el tráfico marítimo, las multinacionales, la libre circulación de trabajadores, todo ello hace que hoy en día exista una interrelación entre personas, ya sean físicas y/o jurídicas, de distintos estados. Nunca, hasta ahora, se habían generado con la habitual y rapidez con que están ocurriendo. Estas relaciones tienen lugar en un mundo globalizado desde una perspectiva económica, que, sin embargo, desde un punto de vista jurídico, mantiene un elevado grado de segmentación.

En cada país nos encontramos con una regulación jurídica diferente y hay que buscar soluciones adecuadas a los posibles conflictos que se puedan establecer en el marco de la relación laboral. Existen en el mundo infinidad de ordenamientos jurídicos diferentes, debido a la existencia de estados distintos con sus propios ordenamientos y con sus propios tribunales.

La necesidad de dotar de una respuesta jurídica distinta a estas relaciones jurídicas con elemento extranjero, esta necesidad de respuesta jurídica diferenciada respecto de relaciones jurídicas puramente internas es lo que justifica el nacimiento del Derecho Internacional Privado. Así, no caben las mismas soluciones jurídicas a una relación laboral interna que internacional.

En materia de contrato de trabajo internacional, la regulación es básicamente igual en todos los ordenamientos jurídicos de la Unión Europea UE (Reglamento Bruselas I y Reglamento Roma I) y parte de la premisa de la protección de la parte débil del contrato.  Esta protección tiene una regulación diferenciada con respecto a los contratos en general.  Y ello se complica todavía más cuando abandonamos Europa.

Los contratos de trabajo cuentan con características propias que los diferencian de otros tipos de contratos, ya que se crea una relación jurídica entre las partes que puede ser indefinida, colocan al trabajador en una posición de subordinado respecto a la empresa y lo insertan en el marco de una organización. Todas estas variables se agravan cuando el contrato es internacional y surgen controversias ya que la primera pregunta que nos viene a la cabeza es ¿qué Tribunal es competente para conocer el asunto?, la segunda,  ¿cuál es la Ley aplicable por el Tribunal que es competente?

La redacción de un buen contrato de trabajo nos evitará problemas en el futuro. En las relaciones laborales, en defecto de elección de ley, se aplica la ley del lugar de prestación habitual de los servicios, por ello, la inclusión de una cláusula que recoja la elección de ley aplicable va a permitir una mayor protección del trabajador al no aplicar la ley del lugar de prestación de servicios cuando se trabaja en Estados de países subdesarrollados.


© Martínez Comín