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¿Podemos estar atados aunque no llevemos cadenas?
noviembre 5, 2021 - Reflexiones

Se ha vuelto terriblemente obvio que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad“. (Albert Einstein).

Adueñándose de nuestra atención, la tecnología entorpece nuestras relaciones”. (Daniel Goleman).

»La tecnología es un siervo útil, pero un amo peligroso» (Christian Lous Lange).

Estas reflexiones impactantes en forma de citas, pronunciadas por personas ilustres pertenecientes a diferentes disciplinas del conocimiento, ponen de manifiesto que la tecnología (como todo en esta vida) tiene un lado positivo y otro negativo, y que el segundo le está ganando terreno al primero.

Byung-Chul Han es un filósofo y ensayista alemán de origen surcoreano cuyo último libro se titula “No-cosas. Quiebras en el mundo de hoy”. Se trata de un pensador que, perfectamente, entraría en una supuesta “lista de sabios”. Es más, se le conoce como “la estrella del rock de la filosofía”.

En una entrevista concedida a “El País” Byung-Chul Han aborda el peligro de las “no-cosas”, esto es, la información y los datos, llegando a adoptar el término “infómano”. Asimismo, analiza los efectos nocivos de la digitalización, reclamando, a su vez, la adopción de un enfoque humanizado del capitalismo actual.

El pensador sostiene que nos encontramos ante una hiperinflación de “no-cosas”, y que las mismas constituyen objetos desechables a los cuales no nos une ningún lazo afectivo. De igual modo, asegura que “las cosas son los apoyos que dan tranquilidad en la vida” y que “las informaciones son todo lo contrario a los apoyos que dan tranquilidad en la vida”, porque nos mantienen en una situación de incertidumbre caracterizada por el ritmo vertiginoso de la actualidad constante. En base a la concepción que tiene Byung-Chul Han sobre las “cosas” y las “no-cosas”, considera que el smartphone no es una cosa, porque nos arrebata cualquier tipo de sosiego. Por tanto, se trataría de una “no-cosa”.

Por otro lado, asevera que la digitalización nos llevará a un desempleo masivo, y se pregunta si, ante este contexto, la clase política mantendrá contenta y entretenida a la sociedad mediante la asignación de una renta básica y los juegos de ordenador, advirtiendo que “la dominación total es aquella en la que la gente solo se dedica a jugar”. Asimismo, este filósofo traslada la idea de dominación a los smartphones, asegurando que “el smartphone es el artículo de culto de la dominación digital” y que, “como aparato de subyugación actúa como un rosario y sus cuentas”. En definitiva, llega a catalogar el smartphone como una “prisión digital”.

De igual modo, este pensador revolucionario lanza un ataque feroz a la inteligencia artificial y el Big Data, expresiones que están “a la orden del día”. A estos efectos, le quita todo mérito a estos mecanismos que han llegado, en principio, para “facilitarnos las cosas”. En palabras de Byung-Chul Han, “La inteligencia artificial no piensa. A la inteligencia artificial no se le pone la carne de gallina”.

En último término, cabe destacar que el filósofo reclama que hagamos callar a la información y que nos dediquemos a vivir, lo cual no hacemos cuando nos encontramos detrás de una pantalla. Por tanto, advierte que es necesario “domar, civilizar y humanizar el capitalismo.

Por otra parte, Shoshana Zuboff es una socióloga estadounidense de renombre que nos lleva alertando, desde hace tiempo, del peligroso poder que ostentan las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley. Es la autora del libro “La era del capitalismo de vigilancia”, el cual es considerado como una de las obras más importantes de este siglo.

En una entrevista concedida a “ABC.XL Semanal”, Zuboff afirma que empresas como Google o Facebook “han dado un golpe de estado contra la humanidad”, pero, al mismo tiempo, sostiene que el problema no reside en empresas en particular, sino que existe todo un entramado económico que condiciona numerosos aspectos de nuestras vidas. A este modelo lo denomina “capitalismo de vigilancia”, y llega a mantener que algunas de sus actuaciones son, incluso, criminales.

Asimismo, la socióloga estadounidense critica que empresas como Google se apropian de nuestros datos sin pedirnos permiso y, para sacar rentabilidad económica, los venden para fines de big data y predicciones del comportamiento. También es conveniente destacar que Shoshana Zuboff hace hincapié en que esta práctica es propia del capitalismo de vigilancia, y que no lo es de la digitalización en sí misma considerada. De igual modo, la socióloga sostiene que “Esa lógica económica [la del capitalismo de vigilancia] no puede sobrevivir sin lo digital, pero es muy fácil imaginar la tecnología digital sin capitalismo de vigilancia”.

En último término, es remarcable el hecho de que esta socióloga es esperanzadora en cuanto a reducir el impacto del capitalismo de vigilancia, alegando que todavía no se ha intentado luchar contra él, pero sin dejar de reconocer que llevará un cierto tiempo. A este respecto, manifiesta que “Tenemos una oportunidad porque ahora conocemos sus peligros [el del capitalismo de vigilancia]. Es hora de remangarse y hacer una labor crucial para nuestro futuro y el de nuestras democracias”.

¿Podemos estar atados aunque no llevemos cadenas? ¿Tenemos un amo y señor y no lo sabemos? La tecnología, por sí misma, es neutra. La clave está en el uso que decidamos hacer de ella. Por tanto, somos nosotros mismos, como individuos y como sociedad, los únicos responsables de los efectos dañinos que genera. Se convierte en “un arma de doble filo” únicamente a partir del enfoque que le damos. Por ello, es de suma importancia pararnos a pensar, como han hecho Byung-Chul Han y Shoshana Zuboff, y actuar en función del rumbo que queremos tomar.


© Martínez Comín