NOVEDADES
QUERIDA ESCORPIO
febrero 4, 2022 -

“El verbo creer es un verbo especial.
El más ancho y el más estrecho de todos los verbos”. Almudena Grandes.

Una de mis amigas es adicta a leer el horóscopo. Vamos, lo suyo no tiene nombre: revisa a diario diversas webs y lee varias revistas para ver qué le deparará el día. Luego están las predicciones de mañana, las semanales, las de fin de semana, las mensuales, las anuales, los rituales de fin de año, de San Juan, de su cumpleaños… y, además, tiene tiempo para ocuparse de los signos de los demás (su buena fe supera su credulidad). Y bueno, entre tanto, lo típico: trabaja, cuida de su hijo, busca pareja entre los varios “match 100%” de varias APP, se ocupa de su casa, etc. En cambio yo, si bien es verdad que muchas mañanas, si cae en mis manos un diario o una revista, echo un vistazo a la sección de horóscopos (no sea que ese día me esté perdiendo algo mágico…), soy más bien de las que cambia de signo del zodíaco si ve que a Libra o a Virgo les va a ir el día mejor. Digamos que, zodiacalmente hablando, soy promiscua. Y me quedo con el que más me convenga.

Esta mañana, bien temprano, me llama por teléfono esta amiga y, con esa voz aguda que pone cuando tiene algo excitante que contarme, grita: “nena, nena, ¡¿has leído tu febrero?!”. Y no, yo no había hecho los deberes. ¡Cómo puede ser si estamos a día 4! Y entonces ella, me retransmite la lectura literal de las “Mujeres Escorpio en Febrero”. Lo siento: parece que los hombres no tendréis mi misma suerte. Pero oiga, de bebitas a ancianas, todas las mujeres Escorpio, tranquilas: febrero es El Mes, sí, sí, en mayúsculas y con luces de neón. A todas nos va a ir bien con nuestros hijos (¡qué más da si no tienes!). A todas nos va a ir bien el amor (sí, sí, a la casada, a la separada, a la soltera, al bebé, a la abuela…). Todas vamos a cambiar de trabajo y/o nos va a tocar un dinero extra inesperado (tengo al lotero loco con tanta primitiva). Y, lo mejor, nuestra salud está imparable y vamos a hacer más ejercicio que nunca… ¡Menudo febrero! Estoy que no quepo en mí… Ella no entiende que yo sea de energías, de planetas y de universo y que no me crea las predicciones del horóscopo. Pero, aun así, lo respeta y me sigue compartiendo su entusiasmo y su lectura, supongo que con el ánimo de que algún día me rinda.

Y te diré que hoy me ha sentado especialmente bien su llamada. ¿Sabes de esos días descafeinados dónde no sabes si la moneda va a caer de cara o de culo (sí, de culo)? Pues así me he levantado yo. Imagino que estoy templando los nervios/cansancio de estas dos últimas semanas (¿o era de estos dos últimos meses? ¿o de los últimos años?). Y mira, a veces nos hace falta creer en que algo bueno va a suceder, así, sin mayor esfuerzo, para levantar el ánimo. Que sí, que yo también me sé la teoría: que si uno quiere un cambio, que lo busque; que si uno necesita que algo bueno le suceda, que lo provoque. Pero es que hoy la proactividad me queda grande. Y el confort de saber que a las Escorpio nos va a ir de maravilla, pues oye, me ha generado alivio. Y su frase a modo de conclusión, ni te cuento: “Montse, tú no te tienes que (pre)ocupar de nada este mes, hija, que todo te va a llegar, y de cara”. Ves, ella, sin saberlo, resolvió el lado de la moneda. Será verdad que febrero me va a traer suerte…

Es importante tener algo en lo que creer para seguir adelante. A veces esa chispa es el resultado de nuestro esfuerzo; otras veces, simplemente sucede, se da; y otras, en cambio, ni siquiera existe, pero es un aliciente latente que nos da esperanza y nos ayuda a continuar sonriendo. Porque a la vida hay que plantarle cara, pero también semillas color esperanza. Así que voy a leer que le deparan los astros a Acuario, por ejemplo, y como sea mejor predicción que la mía, ¡me la agencio para el fin de semana!


© Martínez Comín