Con los clientes y los asuntos me considero responsable y entregada. Me entrego 100% a cada tema. En el día a día con mis compañeros, me considero alegre, transparente y espontánea.
Lo que más me gusta es el trato con el cliente. Me gusta escuchar su problema -con el que empatizo siempre- y ayudarle a resolverlo de la mejor forma posible.
Al dedicarme al derecho de familia, con una clara especialización en divorcios (nacionales e internacionales), los clientes suelen venir a verme en un momento difícil de sus vidas con muchas preocupaciones sobre su futuro inmediato. Me gusta ver que, tras una primera reunión, consigo tranquilizarles y dar respuesta a las preguntas lógicas que surgen a cualquier persona que inicia –o se plantea eventualmente iniciar,- un procedimiento de divorcio. Me gusta mucho diseñar soluciones justas para las partes, y, en la medida de lo posible, apuesto por un divorcio de mutuo acuerdo, exprimiendo al máximo las negociaciones. Por supuesto, si el acuerdo resulta imposible, defiendo con firmeza los intereses de mi cliente ante los Tribunales de Justicia.
Por lo que me han ido diciendo durante los casi 20 años de ejercicio, mi cercanía y empatía y también mi rapidez e inmediatez para dar respuesta a las consultas que me plantean.
Entre semana me sienta muy bien ir a correr a primera hora de la mañana (me pongo el despertador a las 6.30!), para empezar el día con energía y con la mente despejada. Por las tardes, al salir del despacho me hace feliz volver a casa para estar con mis 3 hijos o recogerles de sus extraescolares y que me expliquen cómo les ha ido el día. Los fines de semana los empiezo siempre con una buena cena y una copa de vino con mi marido. Me encanta ver el mar. Me relaja siempre. Disfruto mucho también en la Cerdaña y en el Empordà con familia y amigos. Y coger un avión y perderme por cualquier ciudad es probablemente lo que mas me gusta del mundo….