Responsable y comprometido. Exigente en la búsqueda de una solución óptima para cada situación.
Doy una enorme importancia al trabajo bien hecho.
Sin duda poder ayudar a las personas a resolver sus problemas, acompañándolas en cada paso. Considero que el trato cercano y la faceta humana del abogado son aspectos esenciales de esta profesión, que sigo considerando vocacional. La importancia de escuchar y comprender para poder ayudar, aportar claridad y asesorar correctamente.
Por otro lado, me gusta aprender cada día y esta profesión requiere ese aprendizaje continuo, tanto en lo técnico como en lo humano.
La visión global que me aporta combinar el derecho privado y el derecho público. Este doble enfoque te permite ofrecer soluciones más completas y creativas, y te mantiene en ese proceso de aprendizaje constante.
La confianza y cercanía que se genera a nivel personal y el trabajo riguroso y bien hecho. Creo que esa combinación es la base de una relación profesional sólida y duradera.
La lectura y pasear: ambas me ayudan a reflexionar y me inspiran nuevas ideas y perspectivas.
¿Y durante el fin de semana?
Soy un apasionado de la naturaleza y de la fotografía: me gusta madrugar para llegar a destino antes de que amanezca y disfrutar de la magia y la luz de ese momento y de la fauna que ahí se deja ver… Disfruto enormemente de la gastronomía y de la música. Me apasiona viajar. Me encanta compartir buenos momentos con mi familia y con mis amigos.